Sunday, June 18, 2006

La matriz heterosexual por Ricardo Quiroga

Nacemos en una sociedad que tiene determinadas sus relaciones sociales, sus relaciones de producción y de poder, las cuales están jerarquizadas. Aquellos que nos decimos de izquierda o pretendemos serlo, estamos acostumbrados a la critica, a la acción en pos de revertir esta sociedad desigual en donde no todos gozamos de los mismos derechos. Las personas excluidas de las “ventajas” que gozan el resto, además de luchar por una sociedad más justa tenemos que modificar las matrices arraigadas que hemos incorporado. La lucha del proletariado, de los oprimidos, de los sometidos no debe dejar de lado la lucha para debilitar toda estructura de poder.
Todo cuerpo social esta atravesado por relaciones de poder que hay que llevar a un nivel microscópico. Esas relaciones se expresan a menudo a través de discursos que deben vigilar e investigar y en algunos casos inclusive castigar. Estamos acostumbrados al discurso moral de la burguesía capitalista, al de la iglesia, la medicina y la policía entre otros, pero no debemos desatender sobre todo cuando este discurso homogéneo, binario se materializa en la familia. La familia es la sostenedora, la mediadora entre sociedad individuo. Lo macro se sostiene desde lo micro. La relación opresor-oprimido que mantiene la sociedad capitalista con el hombre productor se pone en juego dentro de la familia. La primera premisa de poder que aquí encontramos es la del patriarcado, del sometimiento del hombre sobre la mujer. La sociedad fundada en la propiedad privada necesita de ciertas instituciones: la familia patriarcal- autoritaria , la monogamia de la mujer, su castidad prematrimonial y fidelidad, que garantiza la herencia paterna, la propiedad del varón respecto de los hijos. La segunda premisa en relación con la primera es la familia heterosexual, reproductiva y obligatoria.
La disciplina del sujeto se conforma, se controla y vigila dentro de la familia. Deberás ser heterosexual es la ley primera, ¡lo natural es la heterosexualidad! es lo que retumba en nuestra psiquis desde los primeros años de vida. La ley no se transgrede por lo tanto no hay posibilidad de sexualidades divergentes. El padre disciplina a su mujer y a la vez ambos del deseo de sus hijos.
La disciplina se encuentra en la cárcel, la escuela, la iglesia y sobre todo en la familia. La familia es la reguladora de los mandatos sociales y culturales, la que regula y constituye lo que Freud postulo como superyó. Freud uno de los filósofos de la sospecha describe en su segunda teoría del aparato psíquico al superyó como “una instancia de la personalidad cuya función es comparable a la de un juez o censor con respecto al yo. La conciencia moral, la auto observación, la formación de ideales son funciones del superyó. El superyó se define como el heredero del complejo de Edipo, se forma por la interiorización de las exigencias y prohibiciones parentales”. (1) La familia entonces prohíbe lo que la sociedad manda. La familia disciplina y tiene como tarea medir, controlar y corregir todo aquello que se muestre con cierto grado de anormalidad.
Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVIII y XIX; estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del XX, y proceden a la organización de los grandes espacios de encierro. El individuo no deja de pasar de un espacio cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, después la escuela (“acá ya no estás en tu casa”), después el cuartel (“acá ya no estás en la escuela”) después la fabrica, de tanto en tanto el hospital, y eventualmente la prisión, que es el lugar de encierro por excelencia. (2) Si la ley de la familia no alcanza para neutralizar el homoerotismo la cárcel lo hará, si ésta tampoco puede tenemos la muerte como receta homofóbica, estas practicas han sido moneda corriente en la ultima y más sangrienta dictadura Argentina. Hoy en tiempos de democracia pocas cosas han cambiado, el articulo provincial 80 de código de faltas, continua en pie, la simulación de sexo es delito, los escándalos en la vía publica como la simple manifestación de afecto a otro del mismo sexo es causa suficiente para que las fuerzas policiales intervengan. La muerte muchas veces también es la condena para las minorías.
La condena social, policial, medica, eclesiástica, escolar y familiar son las que pretenden reglamentar, normalizar nuestro deseo. Nuestros padres conforman la primera instancia de disciplina, son los que en su seno tratan de imponer a través de matrices la heterosexualidad como única posibilidad de sexualidad. La matrices o modelos internos de aprendizaje son la modalidad con la que cada sujeto organiza y significa el universo de su experiencia, su universo de conocimiento . “Esta matriz esta socialmente determinada e incluye no solo aspectos conceptuales, sino también emocionales , afectivos y esquemas de acción. Este modelo , construido en nuestra trayectoria de aprendizajes, sintetiza aquí y ahora nuestras potencias y nuestros obstáculos. (3)
Nuestro psiquismo mantiene una relación dialéctica con los mandatos sociales, y de esta forma de van conformando matrices, estructuras del pensar, modalidades de lo permitido, de lo natural de lo antinatural , de lo anormal, de lo prohibido, de lo inmoral, de lo legitimo de lo ilegitimo.
Una matriz con gran fuerza dentro el ámbito familiar es la matriz hetero. Por esto mismo me resulta paradójico que el paradigma homosexual subversivo que rompía con las jerarquizaciones hoy halla mutado en un paradigma actual normativizado. Para Perlongher la marica -es le verdadero homosexual rebelde- es la más auténtica ruptura de esa estructura jerárquica. Por otro lado la relación gay-gay que trata de copiar la estructura heterosexual de la familia convencional solo da más peso una sociedad que desecha lo que no es productivo. Para Néstor Perlongher la muerte de la homosexualidad en gran medida es causa del paradigma gay posicionado en formas de uniones normales y legales.(4)Lo que ayer era diferente, desestructurante hoy ha devino en normal. La tolerancia heterosexista de algunos progresistas a propiciado la muerte de los actos revolucionarios. La tolerancia es sinónimo de fascismo desde el momento que debemos pedir permiso, y ese permiso es solo para algunos. Mientras que hay algunos que pueden copiar modelos heterosexuales continúan otros tantos condenados a la extrema marginalidad.
¡Hay que abrazar la diferencia con orgullo para neutralizar la condena!
¿Es tan fuerte la matriz heterosexual que es la única que podemos copiar? ¿No podemos crear construir nuestras propias matrices queer? ¿ Es tan fuerte la visión binaria que solo hay posibilidad para una cosa o la otra? La visión binaria de la medicina, policía y familia entre otros solo puede dar cabida la división binaria y a la marcación: loco-no loco; peligroso-inofensivo; normal-anormal; heterosexual-homosexual. ¿Y lo queer? Los mecanismos dualistas anteriores mencionados solo genera nuevas formas de exclusión. Pedro Lemebel ya se preguntaba ¿El futuro será en blanco y negro? ¿El tiempo en noche y día laboral/sin ambigüedades? (5) Las medias tintas, lo que no produce o que no es normal como la familia heterosexual continuara siendo excluido hasta que no sean desbastadas las jerarquías actuales. ¡La matriz hetero, sostenida por heterosexuales y parejitas burguesas gays acomodadas económicamente, deben ser destruidas... ¡Hay que hacerlas estallar!
Basta de categorizaciones, basta de binarismos, lo queer no tiene definición, lo queer pretende romper con toda clasificación. Uno de sus objetivos es problematizar la matrices que hemos que incorporado de un estado que pretende formar sujetos aptos y funcionales. Nuestro objetivo no es modificar gradualmente las categorías, las dinámicas familiares ni las estructuras de poder las cuales establecen una relación dialéctica entre sí; sino nuestro objetivo ultimo es la ruptura radical a toda norma de normalidad. Nuestro objetivo es imponer lo diferente, lo extraño, lo queer porque, como decía Néstor Perlongher, “en esta sociedad uniforme y cruelmente estúpida ser diferente implica ser desigual”.


Bibliografía

1-Laplanche Jean, Pontalis y Bertrand, Jean. Diccionario de Psicoanálisis.
2-Deleuze, Gilles. Posdata sobre las sociedades de control.
3-Quiroga, Ana. Enfoques y perspectivas en Psicología Social
4- Rapisardi, Flavio y Modarelli, Alejandro. Fiestas, baños y exilios.5- Lemebel, Pedro. Loco Afán: Crónicas del sidario.

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